Refrán: Al pan pan y al vino, vino. Poema: Tu lugar

Tu lugar está muy claro,

Muy claro está tu destino

Como el pan es solo pan

y también el vino es vino.

Nunca cambies de camino,

te lo digo muy tranquila

mi palabra te aniquila

porque dice las verdades,

¡basta ya de falsedades,

que mi cuerpo no se alquila!
Yo te voy a ser sincera,

no soy una prostituta

no recojas la batuta 

de una orquesta pasajera.

Yo no seré primavera,

pero soy una señora,

y la verdad atesora

la virtud y la esperanza,

no me gusta la venganza

cuando la mentira llora.
María del Mar Ponce López

Reservados todos los derechos de autor

Refrán: Nunca compres mula coja, pensando que sanará; si la que está sana encoja, la que esté coja ¿Qué hará?. Poema: Difícil.

Pensar que cambien las cosas

cuando todo empieza mal,

es complicada señal

si no existen matiposas.

Entre tantas nebulosas,

todo puede ser peor,

lo que parece una flor

puede convertirse en cardo

y clavarse commo un dardo

para matar el amor.
Empieza con pie derecho,

con ilusión y alegría

y en la realidad confía

como si fuera un derecho.

Nunca caigas en el lecho

de una persona traidora,

mala, triste, aduladora,

no cambiará, se consciente,

que no te venda la gente

castaña por una mora.
María del Mar Ponce López

Reservados todos los derechos de autor

Mi primer poema

Después de tanta lucha

y de tan largo camino recorrido,

a la nada me asomo

cual fiera que con saña han malherido.
Despues de dar la vida

destruyendo mi ser, mi luz, mi esencia,

me acosan con desprecio

en el filo asesino de tu ausencia.
María del Mar Ponce López

Reservados todos los derechos de autor

Refrán: El que se cura con malvas mal va. Poema: Doña Remedios.

Remedios todo lo cura

con la flor llamada malva

hasta le quita la calva

a Ricardo, que es el cura.

También para la locura

su receta la utiliza,

su pócima se desliza

amarga por la laringe

se quedan como una esfinge

cual agua que se graniza.

Las flores las recolecta

muy frescas, de madrugada,

es atenta y muy cuidada,

para escoger muy selecta.

Hace reuniones de secta

para tener seguidores.

Cura todos los temblores

las gripes y el mal aliento

no existe ningún tormento

que con malvas lo atesores.

D. Tomás está más calvo,

la gente muere con prisa,

esta receta da risa

del dolor no estan a salvo.

Eso dice Don Montalvo,

alcalde de pacotilla

que le duele una costilla

y la malva mal le va,

está claro, claro está

no se mueve de su silla.

María del Mar Ponce López

Reservados todos los derechos de autor

¿De qué va el mundo?

A veces me paro a pensar, y a mis cincuenta años, sin saber nada de filosofía, ni de otro tipo de historias, en esas cosas que realmente pude hacer y no hice, de todo lo que dejé por un amor amargo que no me aportó absolutamente nada.
Hoy yo no puedo exigir nada al mundo, quizá ya no me queda nada que pedir, después de renunciar a todo lo que quería para mí. Fueron sueños utópicos, faltos de entendimiento por parte de los que supuestamente me querian.
Siempre quise ser escritora, profesora de filosofia y letras, fotógrafa, siempre me ha gustado pensar que un día podría hacerlo. Por el contrario no supe luchar por mis sueños, o lo mismo no valía para todo lo que pensaba.
Al final me propuse participar en concursos de poesía, seis poemarios envié, para seis concursos, y tampoco valgo para escribir poesía, o quizá estoy en el momento y en el lugar equivocado.
¿De qué va el mundo?, ¿De qué voy yo?. Un día me dijeron que en el vientre de mi madre lloré tres veces, lo escucharon dos personas, mi madre y mi abuela. De tal hecho no dijeron nada hasta que nací, pues mi abuela decía que quien llora antes de nacer posee una gracia y, si se dice la pierde, solo cuando nace el bebé se puede hablar del tema, jajajaja. Pienso que con la edad que tengo debería saber cual es mi don, ¿o me voy a morir sin saberlo?, curioso que no aparezca, a no ser que mi gracia sea saber soportar la desgracia.
María del Mar Ponce López

Reservados todos los derechos de autor

Es ley de vida

Es ley de vida encontrarse sola como la una del reloj, mirar al lado y ver fantasmas, es ley de vida. La ley del tonto que todo lo da sin recibir nada, del idiota que busca el bien para los demás y se olvida de ser persona.
Cuando mi madre murió, también era ley de vida, como si el dolor fuese distinto dependiendo de la edad. ¿Acaso alguien vive en la vida de otro?, ¿acaso no vivimos nuestra propia vida sin robar la vida a los demás?. Me niego a escuchar más esas palabras sin sentido, que dañan a muchos, que intentan ser un consuelo, pero que por el contrario molestan.
No es ley de vida la soledad, los vómitos de la rabia y la incomprensión, hablar sola, estar sola y morir sin que nadie se dé cuenta. No es ley de vida sentarse en un café desierto de almas mientras te miran los demás. ¿ Acaso algunos no merecemos ser escuchados?, a veces me pregunto si Dios existe, y si existe por qué consiente tanta porquería. Sí, sé que todos me diran que la base de la fe es creer sin ver, ¡menuda tontería!. No pensé en mí jamás. También suele decirse que si no te quieres a ti misma no puedes querer a nadie, otra tontería añadida al libro de las payasadas, conozco personas que dieron su vida por los demás, queriendo más a los otros.
Ahora tengo cincuenta años, me paro en mi camino, y recapacito, y me pregunto ¿Cuánto tiempo voy a poder seguir así? No puede ser ley de vida echar margaritas a los cerdos y que te las vomiten encima. Me río yo de esas palabras tan sencillas para la gente de vida sencilla, me niego a dejar que me rompan, no es ley de vida no tenet vida.
María del Mar Ponce López

Reservados todos los derechos de autor